Urgencia de Lampedusa

 Sempre en relació amb els últims successos esmentats a l'illa de Lampedusa, us fem arribar el comunicat de l'AEDH (Association Européenne pour la défense des Droits de l'Homme)  i la LIDU (Lega Italiana dei Diritti dell'Uomo) del 3 de Febrer.

 

 

URGENCIA DE LAMPEDUSA.-
Comunicado AEDH y LIDU.
3 febrero 2009.


Las autoridades italianas, con el apoyo de las autoridades europeas, deben poner todo en marcha para acabar con una situación que se ha convertido en intolerable la isla de Lampedusa, tanto para los migrantes, cuyos derechos y dignidad no se respetan, como para los habitantes de la isla que mostraron su solidaridad.

A principios de este año 2009, la tensión no deja de crecer en la isla de Lampedusa, lugar de un centro de retención. La semana pasada, algunas manifestaciones asociaron en un espíritu de solidaridad los cargos electos locales, los ciudadanos así como los migrantes y solicitantes de asilo colocados en centro de primera acogida (CPA). Se manifestaban para protestar contra una situación que se ha vuelto intolerable para todos. En 2008, 31.700 personas llegaron a las costas de Lampedusa. En la actualidad, son 1.800 personas que se hacinan en un centro de acogida previsto en el origen para 381 personas. Para descender el flujo de las llegadas, el Gobierno Italiano quiere endurecer la ley sobre las expulsiones, aumentar la duración legal de retención, y a la vez mantener a los recién llegados en la isla creando in situ un nuevo centro de detención de 2.000 plazas. Estas decisiones del Gobierno cristalizaron los descontentos.
En la prolongación de estas medidas, desde el 24 de enero, se ha trasladado a la comisión territorial encargada de examinar las solicitudes de asilo directamente en la isla (1), bajo el pretexto de examinar rápidamente las solicitudes de protección internacional y de expulsar todos los que no consiguen el reconocimiento del estatuto de refugiado.

Como destacó la oficina de la Alta Comisaría para los refugiados (ACNUR), en esta situación, los solicitantes de asilo no tendrán acceso a una asistencia jurídica; no hay tampoco abogado en la isla a quien dirigirse para presentar una solicitud de recurso en el caso de una denegación de la solicitud de asilo. Para aquellos que no consiguen el estatuto de refugiado, la salida es el encerramiento en un nuevo centro en construcción en la isla, en espera de expulsión. Para conseguir plazos de expulsión mas largos, un nuevo decreto ley sobre la seguridad debe ser aprobado por la Cámara de Diputados, que permitiría una detención hasta 18 meses, mientras que hoy es de 60 días como máximo. No se puede ver aquí sino el efecto regresivo directo de la Directiva Retorno(2).

Estas restricciones de libertad y de derechos de las personas migrantes, la utilización de la detención como herramienta de gestión de seres humanos que dejaron su país, y que por lo tanto se tratan como a criminales, la intensificación de los controles de policía en las aguas territoriales de los países norteafricanos, por medio de acuerdos como el firmado con Libia(3), no podrán detener a los que intentan llegar a Lampedusa y a Europa. Esta obsesión securitaria y de vigilancia de las fronteras no puede al contrario sino empujar a los que huyen de su país a tomar aún más riesgos. El 20 de enero, un barco procedente de Túnez se hundió en el Mediterráneo, con 26 personas a bordo.
Más allá de Italia, la situación de Lampedusa es el propio ejemplo del fracaso de las políticas europeas. La política de confinamiento de los migrantes que llegan sin papeles a las fronteras de Europa, fronteras a menudo insulares como en Malta, Canarias o Lampedusa, es no solamente ineficaz para limitar las llegadas a Europa, sino que produce situaciones intolerables de ataque a la dignidad humana, denunciadas por otra parte en varios informes recientes (4). Del mismo modo, se violan el derecho legítimo de solicitar asilo y el derecho de cada uno a dejar su país inscrito en el artículo 13 de la Declaración universal de derechos humanos.

Por ello, la AEDH en asociación con la LIDU,

pide que se ponga fin a la situación inhumana de concentración y detención de los solicitantes de asilo y de los migrantes irregulares en Lampedusa; que se adopten algunas medidas urgentes para que estas personas puedan encontrar su dignidad y vivir en condiciones sanitarias aceptables;
pide que el acceso de los solicitantes de asilo a la asistencia jurídica y a recursos efectivos sea respetado y que las autoridades nacionales y europeas sean garantes de los Convenios y normas de derecho internacional;
pide a los parlamentarios italianos no aprobar las propuestas del decreto ley que se les propone. Éste es el reflejo de una cultura securitaria de cierre de las fronteras, de una estigmatización del extranjero atizando la xenofobia, y representa un riesgo de violación de los derechos humanos. Su aplicación tendría como consecuencia una agravación de las tensiones actuales cuyas posibles dramáticas evoluciones no se podrían evitar.

Aparte de la urgencia, lo que está pasando en Lampedusa muestra el fracaso e ineficacia de las políticas nacionales y europeas de cierre de las fronteras y de encerramiento de los migrantes, incluidos solicitantes de asilo en violación del Convenio de Ginebra. Eso confirma la necesidad de la aplicación de otra política de asilo e inmigración en Europa, acogedora y respetuosa de la dignidad humana y de los derechos humanos.

Notas
1. Hasta ahora, después de algunos días en el CPA, se trasladaban a los migrantes en un Centro de Identificación y Expulsión (CIE), a otra parte del territorio italiano, donde podían presentar una solicitud de asilo y recurrir a un abogado.
2. Directiva 2008/115/CE del Parlamento Europeo y del Consejo del 16 de diciembre de 2008 relativa a las normas y procedimientos comunes aplicables en los Estados miembros al retorno de los nacionales de terceros países en estancia irregular.
3. La Cámara de los Diputados italiana pronto va a ratificar un acuerdo bilateral con Libia que prevé la instauración de seis estrellas en el mar. Por otra parte, el 30 de enero, el Ministro de Interior italiano, Maroni, celebró un acuerdo con su homólogo tunecino para repatriaciones que deben efectuarse de aquí a dos meses.
4. Ver a este resepecto los últimos informes del UNHCR, del Consejo de Europa o de las misiones del Parlamento Europeo en los Centros de Retención

LIDU, Lega Italiana dei Diritti dell’Uomo
AEDH, Association Européenne pour la d
éfense des Droits de l’Homme

Log in with your credentials

Forgot your details?